Tu mejor amiga te llama: «¿Me pediste plata por WhatsApp?». No, no le pediste nada. Pero alguien lo hizo. Desde tu número. Con tu foto. Con tu nombre.
Respirá. Lo que hagas en la próxima hora define si esto queda en un susto o en un problema serio. Acá van los 5 pasos, en orden, sin vueltas.
Primero, entendé qué pasó (te lleva 30 segundos)
Cuando alguien «te hackea WhatsApp», en general no entró a tu teléfono. Lo que hizo fue registrar tu número en su teléfono. ¿Cómo? Casi siempre porque vos mismo le pasaste el código de 6 dígitos que te llegó por SMS, engañado con algún cuento: que era para un turno de vacunación, un sorteo, una entrega de correo, o «me equivoqué y me llegó un código a tu número, ¿me lo pasás?».
Ese código de 6 dígitos es la llave de tu cuenta. Quien lo tiene, tiene tu WhatsApp. Por eso el primer mandamiento digital es: el código no se comparte con nadie, nunca, bajo ningún motivo.
Ahora sí, manos a la obra.
Paso 1: Recuperá tu cuenta registrando tu número de nuevo
WhatsApp solo puede estar activo en un teléfono a la vez (más allá de los dispositivos vinculados). Entonces la jugada es simple: volvé a registrarte vos.
- Abrí WhatsApp en tu teléfono. Si te aparece la pantalla de inicio, ingresá tu número.
- Te va a llegar un nuevo código de 6 dígitos por SMS o llamada. Ponelo.
- En el momento en que entrás vos, el estafador queda afuera automáticamente. Es un pulso: la última persona que verifica el número se queda con la cuenta.
Ojo con esta trampa: si al registrarte te pide un PIN de verificación en dos pasos que vos nunca configuraste, es porque el estafador lo activó para atrincherarse en tu cuenta. No entres en pánico y no pongas PINs al azar. WhatsApp te va a permitir entrar sin ese PIN después de un período de espera de seguridad. Es desesperante, sí, pero mientras tanto seguí con los pasos 2, 3 y 4, que no necesitan que hayas recuperado la cuenta.
Paso 2: Avisale a tus contactos por otro canal, YA
Este paso es urgente porque el objetivo del estafador no sos vos: son tus contactos. El modus operandi es siempre el mismo: escribirle a tu familia y amigos pidiendo plata con alguna urgencia inventada («necesito una transferencia, después te explico», «cambié de CBU», «estoy en un problema»).
- Mandá un mensaje por Instagram, Telegram, mail, o directamente llamá a las personas más cercanas: familia, pareja, socios.
- El texto es corto: «Me hackearon el WhatsApp. Si te llega un pedido de plata desde mi número, NO transfieras y no respondas.»
- Pedile a alguien de confianza que lo replique en los grupos donde estás.
Cada minuto que pasa sin este aviso es una oportunidad para que caiga alguien que te quiere.
Paso 3: Activá la verificación en dos pasos (tu nueva mejor amiga)
Apenas recuperes la cuenta, hacé esto antes que cualquier otra cosa:
Ajustes → Cuenta → Verificación en dos pasos → Activar.
Vas a crear un PIN de 6 dígitos que WhatsApp te va a pedir cada vez que alguien intente registrar tu número en otro teléfono. Con esto activado, aunque un estafador consiga el código de SMS, sin tu PIN no entra.
Dos consejos:
- Agregá un correo electrónico de recuperación cuando te lo ofrezca. Si algún día te olvidás el PIN, lo vas a necesitar.
- No uses tu fecha de nacimiento ni «123456». En serio. Sabemos que lo estabas pensando.
Paso 4: Revisá los dispositivos vinculados
El estafador pudo haber dejado una sesión abierta en una computadora para seguir espiando aunque vos hayas recuperado el teléfono.
Ajustes → Dispositivos vinculados.
Si ves algo que no reconocés (una computadora, un navegador, otro equipo), tocalo y cerrá la sesión. Si tenés dudas, cerralas todas: las tuyas las volvés a abrir en dos minutos, las del estafador no vuelven más.
Paso 5: Guardá pruebas y hacé la denuncia
Acá hablamos con el sombrero de peritos informáticos puesto: no borres nada.
- Pedile a tus contactos que guarden los chats donde el estafador les escribió, y que no los eliminen.
- Si alguien llegó a transferir plata, que guarde el comprobante con el CBU/CVU o alias de destino. Ese dato es oro para la investigación, porque las cuentas que reciben el dinero dejan rastro.
- Anotá fecha y hora de cuándo perdiste el acceso.
- Hacé la denuncia: podés ir a la comisaría o fiscalía más cercana, y si estás en Argentina también podés reportar el caso ante los organismos especializados en ciberdelito. Aunque sientas que «no va a pasar nada», la denuncia suma: estas estafas funcionan en serie, y cada caso ayuda a armar el rompecabezas.
Y un detalle que casi nadie hace: si no lográs recuperar la cuenta, podés escribirle al soporte de WhatsApp desde el mail, pidiendo que desactiven tu número por robo de cuenta. Con la cuenta desactivada, el estafador no puede seguir escribiendo en tu nombre.
Bonus: cómo evitar que te pase (de nuevo)
- Nunca compartas el código de 6 dígitos. Ni con tu banco, ni con «WhatsApp», ni con tu mamá. Ninguna empresa te lo pide. Nunca.
- Verificación en dos pasos activada, siempre. Es gratis y tarda un minuto.
- Desconfiá de las urgencias. Los estafadores trabajan con apuro y con miedo: son sus dos herramientas favoritas. Cualquier mensaje que te apure, te asuste o te tiente con un premio merece una pausa y una llamada de verificación.
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